EL CEREBRO TRIUNO



El cerebro, también llamado el encéfalo, es el centro del sistema nervioso central responsable por nuestros comportamientos. Se encuentra contenido en el cráneo, bóveda ósea que lo protege, en donde se controlan todas nuestras funciones vitales, directa e indirectamente, que hacen del ser humano el animal más inteligente y desarrollado emocionalmente del universo conocido. No otro animal, en su curiosidad y aptitudes, ha logrado lo que, como especie, y en conjunto, hemos logrado, por medio del uso de este órgano. El cerebro es el órgano del cuerpo que más trabaja, ya que todo aquello que se hace, se siente o se piensa, es debido al cerebro y si se hace una comparación con un computador, la diferencia se hace visible al momento de saber que el computador hace sus operaciones por medio de procesos secuenciales y lógicos, el cerebro es multidireccional funcionando en una forma mucho más compleja ya que procesa la información sintetizando e integrando la misma a través de procesos paralelos y simultáneos. Al saber esto, es necesario recordar igualmente, que toda la información que puede recibir el cerebro del mundo exterior, se obtiene por medio de los sentidos (gusto, tacto, olfato, vista y oído) cuyas sensaciones se reciben a través de los órganos respectivos (lengua, piel, nariz, ojos y oídos) que a su vez están controlados por el cerebro; estas partes sensibles se encuentran enviando constantemente "mensajes" informándonos sobre todo lo que sucede a nuestro alrededor. Según Paul MacLean (1990) plantea que el cerebro humano, en su proceso de cambios adaptivos, evolucionó de la base hacia arriba. El cual fundido en una sola estructura, se divide en tres sistemas los cuales están interconectados, pero que al mismo tiempo son capaces de operar independientemente, ya que cada uno tiene una inteligencia especial, su propia subjetividad, sentido de tiempo y espacio, así como sus otras funciones. Estas tres estructuras físicas y químicamente diferentes, conforman lo que MacLean denominó Cerebro Triuno:

1.-CEREBRO REPTIL O REPTILICO:


Es la parte del cerebro más primitiva, hoy llamado cerebro básico, instintivo, reptiliano o paleo en céfalo. Esta parte del cerebro está formada por los ganglios basales, el tallo cerebral y el sistema reticular. Es el responsable de la conducta automática o programada, tales como las que se refieren a la preservación de la especie y a los cambios fisiológicos necesarios para la sobrevivencia.
Alojado en el tronco cerebral, es la parte más antigua del cerebro y se desarrolló hace unos 500 millones de años. Se encuentra presente primordialmente en los reptiles. Los reptiles son las especies animales con el menor desarrollo del cerebro. El suyo, está diseñado para manejar la supervivencia desde un sistema binado: huir o pelear, con muy poco o ningún proceso sentimental. Tiene un papel muy importante en el control de la vida instintiva. Se encarga de autorregular el organismo. En consecuencia, este cerebro no está en capacidad de pensar, ni de sentir, su función es la de actuar, cuando el estado del organismo así lo demanda.
El complejo reptiliano, en los seres humanos, incluye conductas que se asemejan a los rituales animales como el anidarse o aparearse. La conducta animal e instintiva está en gran medida controlada por esta área del cerebro. Se trata de un tipo de conducta instintiva programada y poderosa y, por lo tanto, es muy resistente al cambio. Es el impulso por la supervivencia: comer, beber, temperatura corporal, sexo, territorialidad, necesidad de cobijo, de protección. Es un cerebro funcional, territorial, responsable de conservar la vida y el que es capaz de cometer las mayores atrocidades.
Nos sitúa en el puro presente, sin pasado y por tanto es incapaz de aprender o anticipar. No piensa ni siente emociones, es pura impulsividad.
En el cerebro reptiliano se procesan las experiencias primarias, no verbales, de aceptación o rechazo. Aquí se organizan y procesan las funciones que tienen que ver con el hacer y el actuar, lo cual incluye: las rutinas, los hábitos, la territorialidad, el espacio vital, condicionamiento, adicciones, rituales, ritmos, imitaciones, inhibiciones y seguridad. Es el responsable de la conducta automática o programada, tales como las que se refieren a la preservación de la especie y a los cambios fisiológicos necesarios para la supervivencia.
El Sistema Básico o reptiliano controla la respiración, el ritmo cardíaco, la presión sanguínea e incluso colabora en la continua expansión-contracción de nuestros músculos, Este primer cerebro es sobre todo como un guardián de la vida, pues en él están los mayores sentidos de supervivencia , lucha y además por su interrelación con los poros de la piel, los cuales son como una especie de interese que poseemos con el mundo externo, este primer cerebro es nuestro ente avisador de peligros para el cuerpo en general.
Permite con rapidez la adaptación por medio de respuestas elementales poco Complicadas emocional o intelectualmente.
Es en este primer cerebro donde las adicciones son muy poderosas, tanto a algo como a alguien o a una forma de actuar.
El paleo encéfalo o cerebro reptil sustenta una parte de la mente inconsciente, o subconsciente, donde se graba, se aloja y se desarrolla el Trauma Psicológico, aquello que determina la mayoría de miedos y fobias que conforman la mente reactiva, la cual, en algunas ocasiones, lleva al ser humano a comportarse como un animal salvaje.
Este primer cerebro, es el que permite el movimiento de actuar y hacer.
Su carácter más específico desde el punto de vista temporal es su adecuación al presente. Es el almacén de las limitaciones conformadas como: miedo Y desde la psicopatología, este es el cerebro que da origen a la Tríada del instinto.
En síntesis: este cerebro se caracteriza por la acción.



2.- CEREBRO MAMIFERO O LÍMBICO:


El meso encéfalo o cerebro mamífero, dotado de un sistema límbico, físicamente ubicado encima del reptil permite al mamífero un desarrollo sentimental que opera, fundamentalmente, desde la estructura conocida como la Amígdala, y es ello lo que les permite establecer relaciones de mayor fidelidad que los reptiles.
El Sistema Límbico está asociado a la capacidad de sentir y desear. Está constituido por seis estructuras: el tálamo (placer-dolor), la amígdala (nutrición, oralidad, protección, hostilidad), el hipotálamo (cuidado de los otros, características de los mamíferos), los bulbos olfatorios, la región septal (sexualidad) y el hipocampo (memoria de largo plazo). En estas zonas están las glándulas endocrinas más importantes para el ser humano: pineal y pituitaria. En este sistema se dan procesos emocionales y estados de calidez, amor, gozo, depresión, odio, etc., y procesos que tienen que ver con nuestras motivaciones básicas. Facilita la calidad de vida que da la calidez en las relaciones humanas. Es razonable pensar que el desarrollo de la memoria se asocia a momentos emocionalmente intensos, como la muerte de los seres queridos. En éste reside la sede de todas las fuerzas emotivas que darán lugar a los deseos, sentimientos y es en él donde subyacen las inteligencias de capacidad de dejarnos afectar por algo o alguien. Proporciona el afecto que los mamíferos necesitan para sobrevivir, por tanto se introducen los sentimientos: Dar o recibir afecto, recibir atención, consideración, escucha, Compasión, ternura, empatía.
Nuestro cerebro límbico, permite el clima emocional para propiciar la motivación al logro, ya que trabaja con una serie de neuroquímicos que propician el impulso para dar órdenes al cerebro reptil de movilizarse para efectuar el deseo, o lo que queremos alcanzar. A la forma efectiva de alcanzar lo que nos mueve o motiva se le ha denominado Inteligencia Motivacional.

En este segundo cerebro existe la capacidad de sentir, pues de los tres es el que más se deja afectar por los demás y por el entorno, por ello quienes más tienen este segundo cerebro enfermo son todas aquellas personas incapaces de dejarse afectar por el entorno, así como también quienes se afectan demasiado. La realidad que percibimos a través de la nariz, la boca y los genitales se relaciona estrechamente con este segundo cerebro.
Su función principal es la de controlar la vida emotiva, lo cual incluye los sentimientos, la regulación endocrino, el dolor y el placer. Puede ser considerado como el, cerebro afectivo, el que energiza la conducta para el logro de las metas -motivación. El desbalance de dicho sistema conduce a estados agresivos, depresiones severas y pérdida de la memoria, entre otras enfermedades. Este segundo cerebro, es el que permite sentir. Su carácter más específico desde el punto de vista temporal es la capacidad de poner el pasado en el presente (aprender, memoria) y por tanto se produce aprendizaje y se activa cuando nos emocionamos.
Es el almacén de las limitaciones conformadas como: sufrimiento.
Este cerebro da origen a la Tríada del Sentimiento.
En síntesis: este cerebro se caracteriza por el sentir.



3.- CEREBRO NEOCORTICAL O CORTEZA CEREBRAL

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Es el último cerebro, su nombre proviene de corteza nueva, siendo el cerebro más joven y de mayor evolución el cual permitió el desarrollo del Homo Sapiens, está dividido en dos (02) hemisferios (izquierdo y derecho), por debajo de ambos hemisferios cerebrales se encuentra el cuerpo calloso que hace de especie de puente entre ambos hemisferios y permite las interconexiones entre ellos.
Toda la corteza cerebral posee billones de células que conocemos como neuronas, las cuales al conectarse producen la sinapsis, que al efecto físico no es más que el pensamiento, cada vez que aprendemos algo aumentamos el número de conexiones neuronales, la inteligencia se desarrolla mientras más conexiones neuronales logremos. Este cerebro es el que nos permite pensar, hablar, percibir, imaginar, analizar y comportarnos como seres civilizados, se encuentra ubicado sobre el sistema límbico y según Mac Lean en él se desarrollan una serie de células nerviosas dedicadas a la producción del lenguaje simbólico, a la función asociada a la lectura, escritura y aritmética. De igual manera proporciona la procreación y preservación de las ideas que allí surgen, recibe las primeras señales de los ojos, oídos y piel ya que las del gusto y el olfato provienen del límbico.

Roger Sperry, a finales de los años sesenta anunció sus estudios sobre la corteza cerebral (neo corteza) donde indicaba que los hemisferios tienden a dividirse las principales funciones intelectuales; en este sentido se presentaba que el hemisferio derecho era dominante en los siguientes aspectos del intelecto: percepción del espacio, el ritmo, la gestalt (estructura total), el color, la dimensión, la imaginación, las ensoñaciones diurnas, entre otras. A su vez, el hemisferio izquierdo posee preponderancia en otra gama, totalmente diferente, de las habilidades mentales ya que este lado es verbal, lógico, secuencial, numérico, lineal y analítico. No obstante, investigaciones posteriores de otros científicos pudieron determinar que aunque cada lado del cerebro es dominante en actividades específicas, ambos están capacitados en todas las áreas hallándose distribuidas en toda la corteza cerebral, no obstante y vale resaltar, prevalece la dominancia especificada por Roger Sperry. Estas características de habilidades han originado una actual clasificación de los seres humanos en función del predominio hemisférico que poseen, siendo esto un hecho contraproducente ya que se produce una "calificación" que limita a las personas que son regidas por uno u otro lado del cerebro, induciendo a no ejercitar una habilidad que según a esta calificación "no es dominante", porque esa persona "no sirve" y que carece de tal o cual habilidad, siendo esto algo sumamente alejado de la verdad ya que existe una mala interpretación de ese concepto y se limita la capacidad para organizar estrategias nuevas. En tal sentido las habilidades tales como el lenguaje (palabras, símbolos), números, lógica (secuencia, enumeración, linealidad, análisis, tiempo, asociación), ritmo, color, imágenes (ensoñación, visualización) y percepción espacial (dimensión, gestalt) las poseemos todos los seres humanos y pueden ser desarrollados mediante la utilización de técnicas adecuadas tales como el pensamiento ir radiante y la cartografía mental.


EL HEMISFERIO IZQUIERDO:


Procesa la información en forma lógica, por lo que es secuencial, todo es llevado en un estricto orden, utiliza la enumeración, linealidad, el paso a paso, las relaciones causa- efecto.
Se caracteriza por utilizar el análisis, es decir fragmenta la realidad por partes para estudiarla al detalle, es un proceso inductivo (de lo particular a lo general) proceso muy importante para la toma de decisiones y la resolución de problemas. Además toma muy en cuenta el paso del tiempo, todo es planificado, cronometrado.
El lenguaje oral y escrito son funciones de este hemisferio. De este hemisferio deriva la Inteligencia Racional
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EL HEMISFERIO DERECHO:

Procesa todas las funciones que tienen que ver con lo espontáneo, creativo, la música, el arte; las imágenes: fantasear, visualizar, imaginar; posee la habilidad de la percepción espacial, dimensiones, Gestalt (totalidad), es decir que se caracteriza por utilizar la síntesis, une, integra, se sitúa en el todo, por lo que trabaja con deducciones (la totalidad, de lo general a lo particular). No necesita del tiempo, todo es eternamente presente. Trabaja con asociaciones libres, une, asocia un símbolo con otro o con palabras, sensaciones, olores, colores.
De este hemisferio derivan: la inteligencia asociativa, visual, espacial, auditiva, y la inteligencia intuitiva.





COMPARACIÓN DE LOS DOS HEMISFERIOS


Hemisferio Izquierdo
Hemisferio Derecho
Verbal: Usa palabras para nombrar, describir, definir.
No verbal: Es consciente de las cosas, pero le cuesta relacionarlas con palabras.
Analítico: Estudia las cosas paso a paso y parte a parte.
Sintético: Agrupa las cosas para formar conjuntos.
Simbólico: Emplea un símbolo en representación de algo. Por ejemplo, el dibujo significa "ojo"; el signo + representa el proceso de adición.
Concreto: Capta las cosas tal como son, en el momento presente.
Abstracto: Toma un pequeño fragmento de información y lo emplea para representar el todo.
Analógico: Ve las semejanzas entre las cosas; comprende las relaciones metafóricas.
Temporal: Sigue el paso del tiempo, ordena las cosas en secuencias: empieza por el principio, relaciona el pasado con el futuro, etc.
Atemporal: Sin sentido del tiempo, centrado en el momento presente.
Racional: Saca conclusiones basadas en la razón y los datos.
No racional: No necesita una base de razón, ni se basa en los hechos, tiende a posponer los juicios.
Digital: Usa números, como al contar.
Espacial: Ve donde están las cosas en relación con otras cosas, y como se combinan las partes para formar un todo.
Lógico: Sus conclusiones se basan en la lógica: una cosa sigue a otra en un orden lógico. Por ejemplo, un teorema matemático o un argumento razonado.
Intuitivo: Tiene inspiraciones repentinas, a veces basadas en patrones incompletos, pistas, corazonadas o imágenes visuales.
Lineal: Piensa en términos de ideas encadenadas, un pensamiento sigue a otro, llegando a menudo a una conclusión convergente.
Holístico: Ve las cosas completas, de una vez; percibe los patrones y estructuras generales, llegando a menudo a conclusiones divergentes.





Principales Características de ambos hemisferios
Hemisferio Izquierdo
Hemisferio Derecho
Lógico, analítico y explicativo, detallista
Holístico e intuitivo y descriptivo, global
Abstracto, teórico
Concreto, operativo
Secuencial
Global, múltiple, creativo
Lineal, racional
Aleatorio
Realista, formal
Fantástico, lúdico
Verbal
No verbal
Temporal, diferencial
Atemporal, existencial
Literal
Simbólico
Cuantitativo
Cualitativo
Lógico
Analógico, metafórico
Objetivo
Subjetivo
Intelectual
Sentimental
Deduce
Imagina
Explícito
Implícito, tácito.
Convergente, contínuo
Divergente, discontínuo
Pensamiento vertical
Pensamiento horizontal
Sucesivo
Simultáneo
Intelecto
Intuición
Secuencial
Múltiple















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